
Ahora bien, se dice que sólo usamos el
10% del cerebro. Pero eso no es verdad. Lo que ocurre es que solamente establecemos el 10% de las posibles
conexiones que el cerebro es capaz de establecer.
Se ha estimado que hay alrededor de
100 billones de neuronas en el cerebro humano. En la neocorteza una neurona
puede establecer conexiones, es decir, puede chatear con 10,000 otras al mismo
tiempo. En el cerebelo una neurona puede chatear con 100,000 otras simultáneamente.
Pero para hacerlo debe establecer conexiones con sus vecinas. La mayor parte de
estas conexiones sirven para establecer si lo que está ocurriendo en cualquier
momento es una AMENAZA o una OPORTUNIDAD.
El potencial del cerebro radica en el
número de conexiones que sus neuronas pueden producir y el hecho de que se
produzcan es lo que realiza el potencial humano.
Pues bien, la mayoría de los seres
humanos establecen menos del 10% de dichas conexiones en el transcurso de sus
vidas! Y qué les pasa al 90% restante? Pues no se dan y es ahí
donde queda retenido y alojado el potencial del cerebro: en la plétora de conexiones que
nunca se dieron. Y para que el potencial se pueda manifestar, las conexiones
tienen que darse. Y las conexiones no se pueden dar mientras que la DISREGULACIONES causadas por su ausencia
no se corrijan.
El NFB trabaja con 251 síntomas de
disregulación agrupados en 15 categorías de disregulación.

La DISREGULACIÓN del cerebro es el
resultado del esfuerzo por sobrellevar experiencias (lo que ellas te hacen y lo
que tú haces con ellas) que en su momento no fueron conducentes al correcto
cableado neuronal.
Los 251 síntomas de disregulación con
los que trabajamos están distribuidos en 15 CATEGORÍAS DE
DISREGULACIÓN. He aquí la lista respectiva:
15 CATEGORIAS DE DISREGULACION
A. Ansiedad
B. Depresión
C. Desordenes de la Atención
D. Desordenes de la Hiperactividad
E. Desordenes del Dormir
F. Desordenes Sensorios y Cognitivos
G. Desordenes Físicos y Conductuales
H. Dolor
I. Desordenes Inmunes, Endocrinos y Autonómicos
J. Desordenes del Apetito y del Comer
K. Desordenes de Identificación & Personalidad
L. Desordenes del Desarrollo de la Identidad humana
M. Daño Cerebral & Convulsiones
N. Mejoría del Desempeño Pico
O. Liberación de la dependencia Medicamentosa
Hay experiencias que no
le permiten al cerebro APRENDER A VIVIR y en aquellas el cerebro sólo puede atinar a sobrevivir. Y cuando “aprendemos” a sólo sobrevivir
aprendemos a hacer varias cosas simultáneamente:
1. Aprendemos a maltratar
2. Aprendemos a dejar que nos maltraten
3. Aprendemos a maltratarnos
4. Aprendemos a cuidarnos de nosotros mismos y
5. Aprendemos a cuidarnos de otros
6. Aprendemos a OPONERNOS
7. Aprendemos a proteger lo maltratado
8. Aprendemos a protegernos de lo maltratado
Consecuentemente
9. Quedamos desconectados de nosotros mismos
10. Quedamos mal-conectados con nosotros mismos
11. Quedamos desconectados del mundo
12. Quedamos mal-conectados con el mundo
En
pocas palabras aprendemos a IGNORARNOS A NOSOTROS MISMOS y la resultante disregulación deja al cerebro NO APTO para la acción. No sabe
RESPONDER
ni PROPONER. Sólo sabe REACCIONAR y a veces ni siquiera eso puede!
Este estado también
queda reflejado en el cableado resultante. Es un cableado INFRASUPEDITADO. Al lado de este cableado se organizan 30 lastres emocionales:desde la amargura a la angurria; desde el desden a la desesperación. Y
como si esto no fuese suficiente el cableado infrasupeditado se encuentra acompañado de
un ATURDIMIENTO de la corteza cerebral. Este aturdimiento afecta las competencias de
neuroprocesamiento en 44 áreas estudiadas por las neurociencias.
Parte del proceso de
“reconstruir estas competencias funcionales” es el de DESATURDIR el
sistema e iniciar el proceso de EMPODERAMIENTO. Para ello hay que
entrenar el DESBLOQUEO y auspiciar el
CONTROL. El Neurofeedback es una herramienta vital para iniciar y/o continuar estos procesos.
Para mayor información, conferencias,
seminarios, entrevistas, talleres, sesiones y entrenamiento en la aplicación del Neurofeedback, quedo de ustedes