LOS ROSTROS DEL NEUROFEEDBACK

AUTISMO Y NEUROFEEDBACK



viernes, 26 de mayo de 2017

NEUROCIENCIAS Y EPIGENETICA


Ya sabemos que podemos enfocar y focalizar nuestra mente para desconectar o descablear conexiones no deseadas en el cerebro; dejando con ello de lado las experiencias pasadas que influyen en nuestra forma actual de pensar, sentir y actuar. El cerebro recableado se disparará ya no de acuerdo con el sistema de circuitos del pasado.

Esta poda neurológica, su germinación, y el respectivo desaprendizaje / aprendizaje, crean la oportunidad para que nos elevemos por encima de nuestras limitaciones actuales y para que SEAMOS más y mejores que nuestros condicionamientos o nuestras circunstancias.


Una de las áreas más activas de la investigación actual es la epigenética - el estudio de cómo el entorno controla la actividad del gen. La epigenética se encuentra en completa oposición al modelo genético convencional que afirma que el ADN controla toda la vida y que el gen se expresa unicamente dentro de la célula.

Se pensaba que los genes eran responsables de la mayoría de las enfermedades, pero ahora sabemos que el medio ambiente es el factor más causal en la producción de la enfermedad -activando o desactivando genes particulares. Las malas elecciones de estilo de vida, deficiencias nutricionales, estrés crónico y las toxinas ambientales alteran la expresión genetica, alteran su influencia y causan enfermedad. Esto ya lo sabemos. Es un hecho.

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BRUCE LIPTON & WAYNE DYER

La epigenética nos da la posibilidad de recuperar el control de nuestro destino genético. Una simple prueba de ADN revelará el plan específico de dieta, ejercicio y estilo de vida basado en nuestro muy propio perfil genético que reducirá significativamente el riesgo de enfermedades y maximiza nuestro bienestar.

Por otro lado, con sólo cambiar nuestros pensamientos, sentimientos, reacciones y comportamientos emocionales, podemos enviarle a nuestras células nuevas señales, y una vez que una célula se activa de una manera nueva, la célula puede crear miles de variaciones de un mismo mapa genético.

El cerebro y el cuerpo interactúan a través de señales electroquímicas de gran alcance. Los neurotransmisores son mensajeros químicos que envían señales principalmente entre las células nerviosas, lo que permite al cerebro y al sistema nervioso comunicarse entre si y con el cuerpo.

Los neuropéptidos son productos químicos fabricados en el hipotálamo y que pasando a través de la glándula pituitaria hacen su camino al torrente sanguíneo -el cual los traslada a las diferentes glándulas del cuerpo para producir hormonas. Y ya sabemos que los neuropéptidos y las hormonas son los productos químicos responsables de  hacer que nuestros cuerpos registren nuestros sentimientos.

El entorno externo le envia señales quimicas a los genes a través de las emociones de una experiencia. Si permanecemos en un estado tóxico de ira, o en un estado melancolico de depresión, o en un estado ansioso de vigilancia, estas señales químicas van a seguir empujando los mismos botones genéticos que en última instancia causan la activación de ciertas enfermedades. Las emociones estresantes que tengamos de hecho tienen el poder de apretar el gatillo genético, disregulando las células y, eventualmente creando enfermedad en el cuerpo.

Al pensar diferentes pensamientos, nuestros circuitos cerebrales disparan impulsos en correspondientes secuencias y patrones. Una vez que se activan estas redes neuronales, el cerebro produce sustancias químicas específicas que son una coincidencia exacta con nuestros pensamientos -lo que nos permite sentir del modo en que estabamos pensando.

El cerebro está en constante comunicación con el cuerpo, monitoreando o haciendo un seguimiento de cómo el cuerpo se está sintiendo. Basándose en la información química que recibe, el cerebro va a generar más sustancias químicas que corresponden a la forma en que el cuerpo se siente, por lo que primero sentimos la manera en que pensamos, para luego empezar a pensar en la forma en que sentimos.

Este proceso de pensar y sentir crea un estado de SER - un estado mental-emocional con el que estamos familiarizados y que se ha convertido en una parte integral de nuestra identidad. El resultado de esta comunicación cíclica entre el cerebro y el cuerpo es que nos quedamos con la tendencia a reaccionar de manera predecible a nuestras experiencias e inconscientemente nos comportamos de forma automática. Y al repetir los mismos pensamientos y sentimientos negativos estamos condicionando al cuerpo a recordar la sensación de sufrimiento sin mayor conciencia de ello, de modo que ahora parece natural y normal. Para cambiar esta programación, y para llevar la mente a entrar en armonía con el cuerpo, tenemos que trabajar con nuestra actividad inconsciente.

La meditación, el mindfulness, las modalidades terapéuticas centradas en el cuerpo y el Neurofeedback nos ayudan a retomar el control sobre los programas inconscientes que nos han estado controlando. Podemos descablear y recablear las conexiones entre neuronas. También podemos podar el hardware neurologico con el que se sostienen las rutinas inconcientes que mantienen al cerebro y al cuerpo atrapados en el pasado. Y podemos también cambiar las señales hacia nuestros genes como consecuencia de lo anterior.

Podemos recablear el cerebro con nuevos patrones de pensamiento y sentimiento con acuerdo a lo que queremos SER y en lo que queremos DEVENIR. Cuando el cuerpo y la mente comienzan a trabajar en armonía, aquí es donde comienza el cambio real.

Si bien es cierto que no podemos controlar todas las condiciones de nuestro entorno, ciertamente sí tenemos una opción en el control de nuestro medio interno, y esto tendrá un impacto positivo en la expresión de nuestros genes y sobre nuestra salud en general.

Buscanos para ayudarte, apoyarte y asistirte en tu travesía de transformacion. 


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